El dióxido de titanio entra en zona de presión: suben energía, ácido sulfúrico y fletes

El dióxido de titanio entra en zona de presión: suben energía, ácido sulfúrico y fletes

 

Especial para REC por Gerardo Matysiak, Gerente General OmyaQuimin

 

El TiO2 enfrenta hoy un triple shock. Primero, sube la energía y se encarece toda la estructura industrial. Segundo, aumentan insumos críticos como el ácido sulfúrico, golpeando de lleno a la producción por vía sulfato. Tercero, escalan los fletes y los seguros, encareciendo directamente el valor CIF Buenos Aires para importadores y distribuidores. Y por detrás de esos tres factores aparece un cuarto elemento silencioso: la necesidad de los fabricantes de recuperar márgenes luego de un 2025 muy castigado.

 

Si la pérdida de acceso a petróleo barato ya complica a la industria china en general, en el caso del dióxido de titanio el impacto puede ser todavía más intenso. El pigmento enfrenta una combinación particularmente delicada: mayores costos energéticos, suba de insumos químicos críticos, necesidad de recomponer márgenes tras un largo período de rentabilidad débil y un nuevo salto en los fletes internacionales. En conjunto, esos factores están empujando una nueva ola alcista en los precios del TiO₂.

 

 

El punto más sensible hoy pasa por el ácido sulfúrico, un insumo central para la producción de TiO₂ por vía sulfato, muy difundida en China. La Oficina Nacional de Estadísticas de China informó que el precio del ácido sulfúrico al 98% llegó a 1.260,4 yuanes por tonelada en marzo de 2026, mientras reportes de mercado muestran subas todavía más agresivas en algunas regiones del país. SunSirs señaló que la referencia del ácido sulfúrico en China del Este alcanzó 1.085 yuanes por tonelada, con un salto de 121% interanual hacia fines de marzo. A esto se suma la fuerte suba del azufre, otra materia prima clave aguas arriba, que también viene presionando sobre toda la cadena química.

 

Para los productores, el problema es doble. Por un lado, suben los costos corrientes de fabricación. Por el otro, la industria llega a este shock después de meses de resultados muy flojos. Tronox reportó para 2025 una pérdida operativa de USD 253 millones y una pérdida neta de USD 470 millones, mientras Chemours también informó pérdidas netas y debilidad en su negocio de Titanium Technologies. Eso significa que la suba actual del TiO₂ no responde solamente a mayores costos inmediatos: también hay una búsqueda explícita de recuperar pérdidas acumuladas y reconstruir rentabilidad.

 

En paralelo, los precios del pigmento ya empezaron a reaccionar. Reportes de mercado en China mostraron nuevas subas durante marzo, en un contexto de costos más altos y fuerte presión para recomponer márgenes. En ese marco, la referencia comercial que hoy circula entre operadores del sector indica un movimiento muy fuerte del mercado: el dióxido de titanio habría pasado de USD 2.150 a USD 2.650 por tonelada CIF Buenos Aires en apenas tres semanas, y además ya se reportan nuevas subas. La aclaración no es menor: al tratarse de un valor CIF Buenos Aires, el salto no refleja solo un aumento del precio de fábrica del pigmento, sino también el impacto combinado de la suba del producto en origen, el encarecimiento del transporte marítimo y el mayor costo del seguro.

 

Pero el ajuste no termina en planta. A ese doble impacto hay que sumarle un tercero: la logística. Reuters reportó que la crisis en Medio Oriente volvió a encarecer fuertemente el transporte marítimo, con recargos de USD 1.500 a USD 4.000 por contenedor, mayores costos de combustible y seguros, y desvíos de rutas que agregan entre 10 y 14 días a algunos trayectos. En términos comerciales, esto coincide con lo que ya se observa en el mercado del TiO₂: una parte importante del nuevo valor puesto en Argentina ya incorpora directamente el mayor costo de llevar la mercadería hasta destino. Operadores locales de Argentina ya reportan recargos de entre USD 700 a USD 1000 por contenedor de 20 pies.

 

La conclusión es clara: el alza actual del TiO₂ no parece un movimiento aislado ni meramente especulativo. Responde a un cambio más profundo en la estructura de costos global del pigmento. En un escenario donde China pierde parte de su ventaja energética, el ácido sulfúrico se dispara, los productores buscan recomponer pérdidas y los fletes vuelven a escalar, el dióxido de titanio queda expuesto a una presión alcista mucho más fuerte que la de otros insumos industriales.